Hace poco descubrí el simbolismo del agua y el
color azul. El agua nos hace la vida posible y, a la vez, dolorosa. Nos salva,
nos permite ser felices. Nos llena de vida, pero nos hace saber que todo es
temporal, finito.
Yo creo que somos como el agua. Somos quien, al
final, decidimos que vida tener. Podemos elegir entre lo bueno o lo malo, entre
ser valiente o cobarde, entre arriesgarlo todo o nada. Elegimos mientras
fluimos en una sociedad aliena a tu persona, a tu individualidad. Así que te
propongo algo… vive.
INSTRUCCIONES PARA VIVIR (para ser agua)
Primero de
todo, la composición. El agua se encuentra en todas partes del mundo, pero no
toda es igual. Si no, ¿para qué tantos tipos, tantas marcas? No todas saben
igual. Por lo tanto, no seas como los demás,
la diferencia es lo que te hará único. Ser tú mismo, te hará más libre, más
feliz. Las personas estamos compuestas de valores, principios, gustos,
experiencias, sueños y dudas, y así nos convertimos en lo más importante, en
nosotros.
El segundo
paso es crucial. El agua es necesaria para los seres humanos. Un agua
intoxicada destruye todo a su alrededor e intoxica a cada gota que con el
tiempo cae del cielo. Así que, elimina
todo lo que te hiera, todo lo que te haga mal sin ser necesario. No vivas
en un ambiente tóxico, no vivas para ser tóxico. Dale una patada a todos los
pensamientos negativos. Aprende de lo peor que te ha pasado, para ser alguien
mejor.
A
continuación, busca el recipiente adecuado. No es lo mismo una botella de
plástico, que un vaso, una lata o una piscina. Y no es lo mismo un arquitecto,
que un médico o un cocinero. Es decir, nosotros tampoco somos iguales. De
manera que, encuentra tu pasión, eso con
lo que disfrutes, eso que te llene, que te haga sentir. Una vida sin
pasión, no es vida. Tu pasión, será tu botella por donde te deslices con el
paso del tiempo.
Pero es
necesario ser consciente de que cuando introduzcas el agua en el recipiente
caerán gotas, porque la vida es dura y habrá errores, caídas, fallos y dolor,
pero hay que poder seguir adelante. Cuanto más tiembles, cuanto más miedo
tengas, más agua caerá, así que esfuérzate
y motívate día a día, para ser capaz de seguir adelante con tu pasión. Pero,
por suerte, siempre podremos usar un embudo que te ayude, igual que esas manos
que están allí en los momentos más difíciles para ser tu apoyo incondicional.
Y nunca
olvides que una botella puede acabar agujereada. Así que asienta las bases de tu pasión, construye las paredes sobre las que
podrás vivir tu sueño. No empieces por el tejado.
Para ir
finalizando, recuerda que el agua es algo esencial y maravilloso, así que
consérvalo. No seamos estúpidos, no dejemos de cuidarnos a nosotros mismos, no
dejemos de respetarnos. Por lo tanto, confía
en ti mismo, déjalo ser y algún día todo llegará. No hay prisa, esa pasión,
esa magia que hay en ti no desaparecerá, simplemente estará allí esperando y
preparada para salir.
Pero,
sobretodo, saborea cada gota. Disfruta
del momento, porque ya no existe. Cada segundo que pasa, es un instante
fugaz. VIVE TU VIDA, PORQUE NO HAY OTRA.