miércoles, 5 de noviembre de 2014

ESTOY CANSADA.

Cansada de todo y de todos.

Cansada de palabras bonitas.

Cansada de mentiras.

Cansada de que todos digan que me ven cuando, honestamente, soy invisible.


sábado, 20 de septiembre de 2014

PORQUE...

Me apetece abrazarte, acariciarte, … simplemente estar contigo.

Pero como soy esa cobarde que tiene miedo a ser rechazada, aquí estoy escribiendo palabras sin sentido, ya que yo nunca te las mostraré, ni tú las leerás jamás.

Lo mejor es que, aunque la cruel casualidad te diera este papel, no sabrías que soy yo. No sabrías que eres tú.

Que tú inspiras a crear barcos por carreteras y aviones submarinos. Que tú inspiras a imposibles. Y, en cambio, yo inspiro a la absoluta nada, al vacío interminable.

Que al mirarme, me ves como una simple ecuación amistosa. Y yo por más que te mire siempre veo un paradigma sin solución.

Porque yo seré esos ojos achinados que aspiran al más pesado dolor y tú serás la sonrisa bondadosa, vacía de rabia.


Porque tú eres TÚ y yo… yo soy, simplemente, yo.

jueves, 18 de septiembre de 2014

ECHAR DE MENOS

Echar de menos, echar de más.

Con el tiempo empezamos a echar de menos a personas, animales, objetos, momentos o sentimientos.
Con el tiempo, echar de menos conlleva dolor o nostalgia. Conlleva sentir un vacío, sentir un cambio en ti. Porque cuando echamos de menos, algo en nosotros cambia y, al final, lo que echamos de menos es esa parte de nosotros que cambió. Nos echamos de menos.

Durante mucho tiempo sentí ese vacío, ese hueco en mí. El problema es que sabía que me faltaba algo, pero no sabía el qué. Porque cuando tienes una botella de agua vacía, sabes lo que le falta, el agua. Pero cuando echas de menos algo que nunca tuviste… no sabes nada, no entiendes nada, pero sientes mucho.

Perdida, busqué eso que debía ocupar el vacío, me centré en todo ese que me gustaba, que me intrigaba, pero nada. No me di cuenta que ese vacío sólo se podía llenar con una cosa. Conmigo.

No encontraba mi “yo”, había desaparecido con el tiempo en una sociedad de mentira, donde los valientes que se atreven a ser ellos son, simplemente, raros. Donde el aparentar gana siempre al ser uno mismo.

Y de golpe, lo entendí. Necesité tiempo, y mucho, necesité estar sola y reencontrarme. Pero allí estaba. Lo que echaba de menos era ser sincera conmigo misma, con lo que soy y lo que siento.

Mentira tras mentira, desaparecí. Así que decidí ser honesta, ser feliz, rodearme de esas personas que me aportan algo bueno y de esa pasión que saca lo mejor de mí.

Cambié y me encontré.


Deje de echarme de menos.

domingo, 14 de septiembre de 2014

INSTRUCCIONES PARA VIVIR

Hace poco descubrí el simbolismo del agua y el color azul. El agua nos hace la vida posible y, a la vez, dolorosa. Nos salva, nos permite ser felices. Nos llena de vida, pero nos hace saber que todo es temporal, finito.

Yo creo que somos como el agua. Somos quien, al final, decidimos que vida tener. Podemos elegir entre lo bueno o lo malo, entre ser valiente o cobarde, entre arriesgarlo todo o nada. Elegimos mientras fluimos en una sociedad aliena a tu persona, a tu individualidad. Así que te propongo algo… vive.


INSTRUCCIONES PARA VIVIR (para ser agua)

Primero de todo, la composición. El agua se encuentra en todas partes del mundo, pero no toda es igual. Si no, ¿para qué tantos tipos, tantas marcas? No todas saben igual. Por lo tanto, no seas como los demás, la diferencia es lo que te hará único. Ser tú mismo, te hará más libre, más feliz. Las personas estamos compuestas de valores, principios, gustos, experiencias, sueños y dudas, y así nos convertimos en lo más importante, en nosotros.

El segundo paso es crucial. El agua es necesaria para los seres humanos. Un agua intoxicada destruye todo a su alrededor e intoxica a cada gota que con el tiempo cae del cielo. Así que, elimina todo lo que te hiera, todo lo que te haga mal sin ser necesario. No vivas en un ambiente tóxico, no vivas para ser tóxico. Dale una patada a todos los pensamientos negativos. Aprende de lo peor que te ha pasado, para ser alguien mejor.

A continuación, busca el recipiente adecuado. No es lo mismo una botella de plástico, que un vaso, una lata o una piscina. Y no es lo mismo un arquitecto, que un médico o un cocinero. Es decir, nosotros tampoco somos iguales. De manera que, encuentra tu pasión, eso con lo que disfrutes, eso que te llene, que te haga sentir. Una vida sin pasión, no es vida. Tu pasión, será tu botella por donde te deslices con el paso del tiempo.

Pero es necesario ser consciente de que cuando introduzcas el agua en el recipiente caerán gotas, porque la vida es dura y habrá errores, caídas, fallos y dolor, pero hay que poder seguir adelante. Cuanto más tiembles, cuanto más miedo tengas, más agua caerá, así que esfuérzate y motívate día a día, para ser capaz de seguir adelante con tu pasión. Pero, por suerte, siempre podremos usar un embudo que te ayude, igual que esas manos que están allí en los momentos más difíciles para ser tu apoyo incondicional. 

      Y nunca olvides que una botella puede acabar agujereada. Así que asienta las bases de tu pasión, construye las paredes sobre las que podrás vivir tu sueño. No empieces por el tejado.

     Para ir finalizando, recuerda que el agua es algo esencial y maravilloso, así que consérvalo. No seamos estúpidos, no dejemos de cuidarnos a nosotros mismos, no dejemos de respetarnos. Por lo tanto, confía en ti mismo, déjalo ser y algún día todo llegará. No hay prisa, esa pasión, esa magia que hay en ti no desaparecerá, simplemente estará allí esperando y preparada para salir.

     Pero, sobretodo, saborea cada gota. Disfruta del momento, porque ya no existe. Cada segundo que pasa, es un instante fugaz. VIVE TU VIDA, PORQUE NO HAY OTRA.



jueves, 11 de septiembre de 2014

ELECCIONES

Elecciones. Que palabra, ¿no?

Elegir, escoger, decidir. De eso se trata la vida o eso intenta. Todo en nuestra vida es un ir y venir de decisiones. Y es así. No hay más.

Y, realmente, el problema no está en escoger. Eso sabemos hacerlo muy bien. No nos duele decirlo o hacerlo. Nos duele no estar seguros de eso. Y es que el problema está en cómo elegir.

Soy yo quien decide en mi vida. ¿Seguro? ¿Soy yo quien elige hacer lo que me gusta? ¿Soy yo quien hace lo que debe? ¿Soy yo quien pone por encima sus ambiciones porque esa es su única forma de ser feliz? ¿O soy yo quien sumisa sigue el rebaño sin rechistas? Y… ¿Soy yo quien decide ser libre o la libertad está sobrevalorada?

¿Mi opinión? Sí, soy yo. Soy yo quien decide mi futuro. Soy yo quien construye mi presente. Y soy yo quien recuerda mi pasado. Nadie más lo podrá hacer. Así que, también soy yo quien decide cómo hacerlo. Feliz, triste, depresivo, optimista, cabreado, anestesiado, rico, pobre, vivo o muerto.

No esperes, no hagas lo que dicen, no sueñes, no te obligues. Porque esperar sólo hace que el tiempo pase más despacio. Porque hacer lo que dicen es hacer lo que otros no se atreven. Porque soñar significa estar sentado sin cumplirlo. Porque obligarte te anula, te mata.


Así que disfruta y vive.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

REFLEXIONEMOS

Es bueno pensar y reflexionar sobre la vida, el futuro o los sueños. Es bueno ser conscientes de lo que queremos conseguir, pero no siempre se puede estar consciente.

Y es que, a veces, lo que te llevará a vivir grandes momentos se encuentra detrás de una esquina. Y el problema está en ese camino que hay entre tus pies y esa pared que no deja ver lo que hay después.

Caminar a ciegas por un camino lleno de piedras o quedarse parado, acomodado con tus zapatos de moda, tu teléfono que te mantiene aislado con redes sociales y tu trabajo, que aun darte asco, te mantiene a flote.

Caminar a ciegas significa caer, arañarte, clavarte cristales y, sobretodo, miedo. Miedo a lo que hay más allá, miedo a no saber reaccionar, miedo a no ser lo suficiente. Por lo tanto, todo son excusas. Ir a ciegas o poder acabar herido, son simples excusas. La realidad es que no nos atrevemos a hacer las cosas porque no confiamos en nosotros mismos.

Por eso siempre nos comparamos con los demás, porque no somos capaces de mirarnos a nosotros y decir “esta soy yo, vamos a cambiar”. Qué fácil es ver los fallos del otro y que difícil es reconocer los propios. Olvídate del exterior.

¿Quieres tenerlo fácil? Okay, quédate donde estás y sobrevive en esta sociedad. Pero si quieres ser feliz, simplemente, arriesga por ti. Sé capaz de intentarlo, aunque falles. Porque no existe el fallo. A veces, para ganar tienes que perder primero y el simple hecho de intentarlo ya conlleva un aprendizaje, una experiencia que llena más que todos los caprichos del mundo.


Así que con una mirada segura, afirma que serás una mejor versión de ti mismo y que arriesgarás aun saber que no hay un destino, sino un vació interrogativo.


lunes, 8 de septiembre de 2014

DE GOLPE

Y de golpe, me duele el corazón.

Los ojos se me llenan de lágrimas.

Mi cabeza no para de hacerse preguntas cuyas respuestas me hieren.

Me sudan las manos.

No puedo respirar.

Todo esto por marcarme barreras.

Todo esto por empezar a sentir demasiado.

Todo esto por pensar que es posible.

Todo esto por ser una gilipollas más, con el alma rota.


Y todo esto, de golpe.